“—¿Por qué me llamas bueno?
—respondió Jesús—. Nadie es bueno sino sólo Dios.” Marcos 10:18
El Señor
Jesús era realmente bueno, santo y justo, pero Él quería que las personas
reconocieran que Dios es bueno, colocándose en lugar de siervo, siendo humilde,
mismo siendo Hijo de Dios.
Pero hoy
vemos muchas personas queriendo probar a todo costo que ellas son “buenas”, o
cómo “revientan”, cuán “grandes obras” ellas hacen y ahí se encuentra el
peligro.
Analice lo que
eso puede acarrear:
-
Orgullo que es altivez de espíritu.
-
Arrogancia, piensa que es superior a los demás e
insustituible.
-
La persona comienza a hallarse “la tal”, mejor como
ella nunca hubo ni habrá.
-
Si no es reconocida, queda enojada y/o desanimada,
al final ella es tan buena ¿Cómo es que nadie ve eso?
-
Le gusta ser
elogiada y notada.
Observe que
todo está direccionado para ella misma, sin vigilar esos sentimientos malos e
impuros comienzan a tomar cuenta y contaminar su interior.
Juan el
Bautista dijo: “A
él le toca crecer, y a mí menguar.” Juan 3:30
Esa es la
posición de los siervos, sin embargo hay quien ha modificado ese versículo
para: “es necesario que yo crezca, no imposta a quien disminuya para que eso
suceda”,
¡Cuidado! El
orgullo se presenta disfrazado, él está lleno de razones y argumentos, pero no
se olvide, él está en contra suyo para perjudicarla.
No corra
atrás de la gloria de este mundo, luche por aquello que es eterno.
Nuestro
ejemplo de siervo es humilde y debemos ser como Él.
Espero que al
final de esta serie estemos mucho más parecidas al Señor Jesús, siguiendo Su
ejemplo en todo.
¡Déjenos su
experiencia!
9 comments:
Es verdad hay que aprender a ser un siervo humilde y no permitir que el orgullo prevalezca en nosotros.
Asi es, el orgullo viene disfrazado y siempre "pasara la mano sobre nuestro ego" haciéndonos creer que somos algo.
Por esto es necesario vigilar sin desmayar nuestras actitudes, palabras y pensamientos porque estas acciones hechas sin pensar nos contaminan.
Busquemos seguir siempre el ejemplo que el Señor Jesús nos dejó aquí en la tierra.
Gisel Tatiana
Al tener el espíritu de siervo podremos ser personas realizadas, agradables y principalmente alcanzar el bien más precioso, ya que todo lo de este mundo es pasajero. Para ello debemos vigilar incesantemente nuestras actitudes y pensamientos.
Al tener el espíritu de siervo podremos ser personas realizadas, agradables y principalmente alcanzar el bien más precioso, ya que todo lo de este mundo es pasajero. Para ello debemos vigilar incesantemente nuestras actitudes y pensamientos.
El orgullo suele disfrazarse para hacer caer a la persona fácilmente,Jesus siendo hijo de Dios se puso en lugar de siervo,a disposición del pueblo y esas almas que necesitaban de su ayuda,nunca acepto un elogío de parte de las personas pues toda la gloria se la daba a su padre,a su Dios y único digno de honra.
En nuestros tiempos no podemos permitir que todo lo que hacemos sea visto como "perfecto" para así no crear el orgullo y la altivez en nosotros,puesto que esto debilita al espiritu.
Debemos seguir el ejemplo del Señor Jesus de humildad, y mas aun nosotros que somos siervos seguir ese camino cuidar para que en nosotros no este ningun tipo de orgullo, porque el orgullo es un veneno para el Alma.
Hola Sra.Tania debemos ser humildes siguiendo el mejor ejemplo el Señor Jesus.
Marcela Lopez
Buenos Aires
Es verdad si el propio SEÑOR JESUS siendo el hijo de DIOS se coloco como siervo y en el había humildad, nosotros con mas razon debemos colocarnos como siervos porque nosotros delante de el y sin el no somos nada!!!
Es necesario vigilar sin desmayar nuestras actitudes, palabras y pensamientos porque estas acciones hechas sin pensar nos contaminan.
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