viernes, 27 de mayo de 2016

Ejemplo de siervo – Él era sensible a la necesidad de las personas



“Luego dijo a los otros:
—¿Qué está permitido en sábado: hacer el bien o hacer el mal, salvar una vida o matar?
Pero ellos permanecieron callados. 5 Jesús se les quedó mirando, enojado y entristecido por la dureza de su corazón, y le dijo al hombre:
—Extiende la mano.
La extendió, y la mano le quedó restablecida.” Marcos 3:4,5

En este pasaje bíblico vemos que los religiosos siempre colocaban las tradiciones encima de las personas, así que si alguien precisaba de cura un día sábado, considerado el día de reposo, ellos no daban socorro, no hacían nada para salvarla, mientras que Jesús colocaba  a las personas por encima de las tradiciones.
Es más, Él se indignó al ver la indiferencia de los fariseos en relación al hombre de la mano seca, simplemente ellos no se importaban, no tenían compasión.
Jesús no dejaría pasar la oportunidad de hacer el bien sólo porque era día sábado, el placer de Él era curar y bendecir a las personas, independientemente del día de la semana o de cualquier restricción, pues en realidad no debe haber limitaciones para hacer el bien.
En la obra de Dios nosotros tenemos la oportunidad de ayudar y hacer el bien todos los días, pero algunos hacen uso de excusas para no atender las necesidades de los que los rodean, como la familia o compañeros de trabajo.
Tal vez usted piensa que no actúa como los fariseos de la época de Jesús, o sus motivos sean diferentes a los de ellos, pero su accionar acaba siendo el mismo.
Antes de reflexionar, quiero dejar en claro que estos puntos están relacionados con las personas que sirven a Dios en el Altar, pues entregaron sus vidas para servir en tiempo total, o las que tienen ese mismo deseo:

- Usted marca un paseo con sus amigas, pero en ese día el pastor le pide que haga una visita urgente a un enfermo ¿Usted desmarca su paseo y acude al necesitado, o dice que no porque tiene un encuentro marcado?
-Tal vez la esposa del pastor que vive con usted tiene alguna necesidad o precisa de ayuda ¿Usted es sensible a eso o hace vista gorda?
- Su marido precisa de su ayuda, o simplemente quiere su compañía en la iglesia, mientras que usted quiere quedar en casa ¿Qué prevalecerá, su voluntad o el deseo de agradar a su esposo?
-Imaginemos que es el día de su descanso y hay necesidad de hacer algo en la iglesia, ¿Cómo usted actuaría? ¿Diría que no irá pues es su día de descanso o atiende a la necesidad de la obra de Dios?
-Digamos que usted hasta hace lo mencionado arriba, usted niega sus voluntades y deja sus planes de lado para atender las necesidades de la obra, pero ¿Cómo lo hace? ¿De buena gana o reclamando y murmurando el día entero?

Son ejemplos de nuestro día a día, pero tal vez usted no ha prestado atención en esos detalles y ha colocado sus placeres o su rutina por encima de la obra de Dios. Fue eso lo que los religiosos hicieron, colocaron la tradición encima del hombre que precisaba de ayuda.
Veamos cómo ha sido nuestro comportamiento y si hemos sido sensibles para observar las necesidades de la obra de Dios.
Deje su comentario, estoy leyendo todos los comentarios de esta serie, si tiene una experiencia para contar, tal vez le sirva de ayuda para otras personas, ¿y quien sabe da para un post?
¡Besos!

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miércoles, 25 de mayo de 2016

Mi Crush



Hola chicas, ¿todo bien? ¿Usted sabe lo que significa Crush? Las chicas que estudian seguro van a saber,  y hoy voy  a escribir sobre los “crushes” de la vida.

Pedí ayuda a algunas lectoras para confirmar que en otros países, el significado de “crush” fuese el mismo que aquí en los EUA, ¡gracias chicas! Pero al final de cuentas, ¿qué es un “crush”? Crush es aquella persona de la que usted gusta, pero la mayoría de las veces él no lo sabe. Son las mariposas en el estómago cuando él pasa. Es cuando usted escribe el nombre de él en el cuaderno una y mil veces dentro de un corazón. Creo que ya se entendió ¿no? Me parece que todas ya pasaron por una situación así.

Me acuerdo que cuando era adolescente, en la escuela yo también tuve mis “crushes”, aquél chico al que veía lindo y escribía el nombre de él en mi cuaderno ja ja ja,  pero… hoy en día creo que eso ha sido un arma a más para que el diablo engañe a las adolescentes. ¿Por qué? Porque un sentimiento inocente luego da lugar a la imaginación y en algunos casos a la obsesión. El diablo, nada tonto, sabiendo de ese sentimiento de la chica para con el chico, rápidamente lo usa para llevarle el apunte a ella y ahí comienza el camino de la perdición. Está con él hoy, mañana ya tiene un crush por otro chico, está con el nuevo chico y así sigue de crush en crush. ¿Y el valor donde queda? ¿Y su amor propio? ¿Y el respeto para con usted misma? Queda por el camino perdido...

Sí, yo tuve mis crushes también, pero yo siempre supe que eran chicos bonitos de la escuela y que yo JAMÁS iría a ser su novia porque no eran convertidos, no eran de la misma fe y podrían ser usados por el diablo para derrumbarme. No, yo no tenía el Epíritu Santo en esa época, pero mis padres ya me habían enseñado sobre esperar a la persona indicada y no dar brecha al diablo, pues si yo cayese podría no levantarme nunca más e ir para el infierno.  Siempre tuve ese temor, por eso esperé hasta que Dios me trajo a la persona adecuada. No di lugar al crush.

Claro que en la adolescencia queremos experimentar el primer beso, queremos tener a alguien a quien amamos, queremos ser iguales a todas las otras chicas que ya tienen noviecitos… Y en este mundo tan patas para arriba es difícil ser diferente, pero amigas, yo les digo una cosa: ser diferente es lo que te hace ser valiosa. Si usted es igual a todo el mundo, entonces tendrá el mismo valor que todo el mundo, pero si se esfuerza para ir en contramano de él PARA AGRADAR A DIOS, entonces, aquí en este mundo y en el cielo usted es valiosísima, es la que hace la diferencia. Mi consejo hoy para ustedes es: tengan cuidado con ese “crush” superlindo, él puede ser el anzuelo que el diablo va a usar para robar su alma. No alimente esa pasioncita, pues él es capaz de hacer que ese chico se interese en usted solo para engañarla y hacerla igual que las demás chicas. Qué prefiere usted, ¿ser la que hace la diferencia y agrada a Dios, o la que es igual a todo el mundo? No le dé importancia a los chicos que no tienen la misma fe que la suya. Espere en Dios, que Él sí tiene lo mejor para usted. Y eso se aplica a las jóvenes solteras también, tangan cuidado pues el diablo usa jovencitos de su entorno, justamente aquellos que usted ya echó un ojo, para derrumbarla de la misma forma, sea sabia y huya del pecado, así como José huyó de la esposa de Potifar y tenga certeza que Dios la va a honrar.

Un beso grande a todas y hasta la semana que viene.
Juliana Furucho

Traducido por: Milena Pignatta



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lunes, 23 de mayo de 2016

Ejemplo de siervo – Él no era tímido y sí osado




Y levantándose, reprendió al viento, y dijo al mar: ¡Cálmate, sosiégate! Y el viento cesó, y sobrevino una gran calma. Entonces les dijo: ¿Por qué estáis amedrentados? ¿Cómo no tenéis fe?” Marcos 4:39,40

Jesús usó Su fe para traer calma en el mar. La fe osada no surge en los momentos de calma, pero sí en los de adversidad.
Muchas veces Dios permite que Sus siervos pasen por provocaciones y desiertos para que su fe se desarrolle y ellos alcancen un nivel de madurez espiritual más elevada, así como la perseverancia y la confianza.
En un momento de turbulencia Jesús no se desesperó, al contrario, Él uso la fe para obtener resultados. Hablar al viento y al mar son resultados de la fe sobrenatural. Él quería mostrar que hasta lo más improbable podemos conseguir a través de la fe.
 En oposición al miedo, Jesús establece la fe, Él censuró la timidez de los discípulos, o sea, su falta de coraje. Entonces no podemos pensar que Él elogiará nuestros temores.
La preocupación es, sin duda, un adversario feroz.
Las luchas son inevitables, pero la pregunta es: ¿cómo ha sido su fe cuando las cosas se salen de control, cuando el viento sopla más fuerte y el mar quiere ahogarle?
Reflexione en las siguientes cuestiones:
*usted se desespera y no consigue usar la fe
*no confía que Dios está en el control, e intenta resolver la situación con la fuerza de su brazo.
*usted queda triste y lo hace notar para que todos sepan que usted está viviendo algo difícil.  
*usted se enoja contra Dios, como los discípulos que en aquel momento fueron hasta rudos y le dijeron al Señor Jesús “¿no te importa que perezcamos?”


Sus respuestas le mostrarán cuál ha sido su fe, sus reacciones demuestran el nivel de su confianza.
Tal vez lo más fácil al leer el pasaje de arriba sería criticar a los discípulos, ¿pero será que nunca reaccionamos como ellos?
¿Cuántas veces deberíamos haber sido fuertes y fuimos débiles?
¿Cuántas veces deberíamos haber confiado y nos desesperamos?
¿Cuántas veces deberíamos simplemente haber esperado en Dios y quisimos tomar la el control?
¿Cuántas veces deberíamos simplemente haber usado nuestra fe y quedamos alimentando nuestras emociones?
Vamos a reflexionar cómo hemos servido a Dios y lo que hemos pasado para las personas, pues quien vive en la emoción seguramente no pasará fe a nadie.
Cuéntenos una experiencia suya relacionada con este tema.
¡Besos a todas!

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viernes, 20 de mayo de 2016

Ejemplo de siervo – Él no era egoísta ni celoso



 Cuando hablamos de egoísmo, pensamos rápidamente que como siervos de Dios no encajamos en esa condición, al final de cuentas damos nuestro tiempo y nuestra vida en favor de los demás.
Analizando las actitudes del Señor Jesús, observamos que en Él no existía siquiera ni una pizca de egoísmo.
Vea sólo:

“ -Maestro -dijo Juan-, vimos a uno que expulsaba demonios en tu nombre y se lo impedimos porque no es de los nuestros.
-No se lo impidan -replicó Jesús-. Nadie que haga un milagro en mi nombre puede a la vez hablar mal de mí. El que no está contra nosotros está a favor de nosotros.
Marcos 9:38-40

Verificamos  un cierto egoísmo y celos por parte de los discípulos, tal vez por pensar que solamente ellos tenían ese derecho de servir y ayudar a las personas, a lo que Jesús contrarió contundentemente, al final  cuanto más siervos, mejor ¿Por qué limitar a aquellos que quieren contribuir con la obra de Dios? ¿Por qué pensar que yo soy la única que tengo condición para hacer determinadas cosas?

Pensemos en nosotras mismas, hagamos un análisis sobre este asunto, pues todo lo que queremos descubrir debe ser preguntado y respondido:

·      Cuando usted ve una nueva sierva siendo colocada en la obra ¿Usted queda feliz o eso no le gusta?
·      ¿Usted se siente superior que aquellos que no sirven a Dios o que tienen menos tiempo sirviendo?
·      Cuando observa a alguien recibiendo una responsabilidad en la obra de Dios ¿Usted se alegra o queda celosa?
·      ¿Usted tiene placer en bendecir a los demás, o quiere todo sólo para usted?
·      ¿Acostumbra a delegar las tareas o quiere hacer todo con recelo de que la otra persona sobresalga más que usted?
·      ¿Usted acostumbra a colocarse en el lugar de las otras personas? Parece fácil, pero en la práctica no es tan simple.
·      Cuando una amiga recibe un elogio, ¿usted queda con celos? Y usted ¿acostumbra a criticar o a elogiar? Eso puede ser a causa de los celos.
·      Cuando un compañero de obra es bendecido ¿Qué se despierta dentro de usted? ¿alegría o envidia, por creer que usted merecía aquella bendición?
·      ¿Usted piensa siempre primero en su bien estar, sus necesidades o consigue mirar las de su prójimo?
·      Cuando alguien se ofrece para ayudarle, usted deja para el momento o dice que no?
Pienso que las respuestas a tales preguntas le darán una demostración exacta de si usted ha sido egoísta y celosa o no.
En todo su ministerio, Jesús jamás mostró una actitud egoísta, Él contaba con todos los que estuvieran dispuestos a servir y ayudar al prójimo.
Todos pueden contribuir de alguna manera con la obra de Dios y todos son de igual modo importantes.
Si detectó algo contrario al comportamiento de Jesús, determine cambiar eso ahora mismo.
Pero ¿cómo? Usted pregunta…
Vigilándose a sí misma, mirándose, pues cuando estamos atentas a nosotras mismas podemos controlar y dominar nuestras actitudes y decidir qué hacer, hablar, pensar o sentir.
Dios bendiga a todas las siervas de Dios.

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martes, 17 de mayo de 2016

Sus metas, su futuro




Hey joven, a usted que está leyendo, ¿puedo hacerle una preguntita?
¿Cómo se ve usted de aquí a 10 años? ¿Ya planeó su futuro? ¿Ya trazó sus metas?
¿Todavía no? ¿No sabe lo que va a ser o hacer? ¿No tiene perspectivas? ¿Cree que no tendrá condiciones porque su país está en quiebra? ¿Piensa que porque nació en una familia sin muchas condiciones está predestinado a conseguir un “trabajito” e no logrará tener un futuro mejor? Pues le digo una cosa: su futuro será mucho más bendecido de lo que usted puede imaginar, y le voy a decir cómo alcanzarlo.
Cuando leí este versículo, rápidamente me acorde de cada una de ustedes:

Y después de esto derramaré mi Espíritu sobre toda carne, y profetizarán vuestros hijos y vuestras hijas; vuestros ancianos soñarán sueños, y vuestros jóvenes verán visiones”. (Joel 2:28)

Los jóvenes tendrán visiones. ¿Qué visiones? ¿Cuáles jóvenes? Los jóvenes recibirán el Espíritu Santo, Deus le dará metas, direcciones para su vida, visión de cosas grandes, pues Dios es Dios de maravillas y no de cosas pequeñas. Pero para eso el joven debe invertir en su vida espiritual en primer lugar, cuidar su comunión con Dios, buscar con todas sus fuerzas al Espíritu Santo y después que lo reciban, no piense que todo va a cambiar como si fuera un truco de magia. Dios le dará las visiones, pero le cabe a usted joven, perseguir la realización de esas visiones.

Un joven sin visión, sin metas y sin perspectiva es como un cuerpo sin vida. De lo contrario, un joven con metas y visiones está lleno de alegría, de motivación, de esperanza de un mañana mejor, es decir, su fuerza es lo que colorea el mundo. Cuando los viejos miran a los jóvenes sonríen pues ven esa alegría que ellos irradian. Pero el joven sin metas, que no sabe para donde ir, sigue a cualquiera, va con la marea… No sabe qué hacer, no sabe qué será de su futuro y por eso es un blanco fácil para el diablo, pues él rápidamente aprovecha para poner personas que son de él para llevar al joven al camino equivocado. Vean amigas que los planes del diablo son muy diferentes a los planes de Dios.

Mientras el diablo quiere llevar a los jóvenes a la prostitución para desgraciar su vida sentimental, Dios quiere bendecirlo con una familia. El diablo quiere llevarlos a los vicios, Dios quiere darle un futuro brillante. El diablo quiere llevarlos a fiestas y bailes engañándolos con falsas alegrías, Dios quiere llenarlos del Espíritu Santo que le dará paz y alegría permanente.

Pero la decisión siempre estará en sus manos. ¿Qué camino usted quiere seguir? ¿Quiere tener metas o ya no ve la solución para usted? Amigos, yo les digo que sí, hay solución y Dios quiere llenarlos de Su Espíritu para que venza mañana y glorifique el nombre de Jesús. No se acomode, no se quede esperando que pasen los años, usted está en la mejor edad para proyectar su futuro. Tenga sus objetivos claros y no deje que el diablo robe los mejores años de su vida, llenándolo de engaños que nada le darán. Sea un joven con la visión de Dios, tenga claro dónde va y dónde quiere llegar, ¡sea determinado! Así actúa un joven de Dios. Y eso no es solo para los jóvenes, pues yo no tengo 16 años, pero todavía tengo metas y objetivos claros. Quien tiene el Espíritu de Dios, tuene espíritu joven y vive para que los propósitos del Señor se realicen a través de nosotros.

Que Dios los bendiga grandemente y hasta la semana que viene.
Juliana Furucho

Traducido por: Milena Pignatta




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domingo, 15 de mayo de 2016

Ejemplo de siervo – Yo vine para servir




No podría iniciar esta serie con otro tema que no fuera el de servir, pues de eso estaremos hablando, de nuestro ejemplo de Siervo, el Señor Jesús. Vamos a aprender con Él cómo servirlo más y mejor, tal vez descubrirá que usted lo está sirviendo a su manera y no como Él enseña.
Podemos afirmar que en su mayoría las personas que desean servir a Dios y se disponen a ser obreras, esposas de pastor o evangelistas, cargan consigo el anhelo de darse, de ser útiles.
Pero tal vez con el tiempo, con las conquistas de las responsabilidades o la posición que ocupa en la obra, ha ido perdiendo ese deseo de servir, y ahora quiere ser servida, se cansó de dar y ahora quiere recibir.
Cuando el siervo pierde el placer de servir, entonces deja de ser siervo, pues los que son servidos, son considerados señores y no serviciales.
Muchos anhelan alcanzar una posición de destaque en la obra de Dios, trabajar en una iglesia mayor, tener personas bajo su responsabilidad, entonces ahí comienza aquella lucha por el poder con la intención de ser servida, de sentirse más importante, piensa que si estuviera en esa situación será más respetada, tendrá personas para servirla y ella no precisará hacer más lo que antes hacía.

Analicemos ahora lo que Jesús piensa al respecto, y Su respuesta para esas personas:

 “Pero no será así entre vosotros, sino que el que quiera hacerse grande entre vosotros será vuestro servidor, y el que de vosotros quiera ser el primero, será siervo de todos. Porque el Hijo del Hombre no vino para ser servido, sino para servir, y para dar su vida en rescate por muchos.” Marcos 10:43-45

Si Él siendo Dios no hubiera tenido esa pretensión, ¿por qué nosotros, simples humanos, la tendríamos? Él nos dejó Su ejemplo, pero infelizmente no es eso lo que hemos observado, al contrario, vemos “siervos” que son capaces de cualquier cosa para alcanzar sus objetivos, no importa si van a perjudicar a alguien para conseguir sus propósitos, personas que hacen parte de la obra pero que piensan mucho más en sí que en aquello para lo que fueron llamados. A veces hasta “sirven” a los ojos de las personas pero dentro de sí ellas no querían estar allí, no hacen con placer, sirven tristes, con limitaciones, dan lo mejor cuando todo está como ella quiere, pero cuando es contrariada, ella se siente desfavorecida y hace de cualquier manera, porque sirve a los hombres y no a Dios.

Para concluir podemos  decir sólo una cosa, aquellos que piensan y actúan diferente al Señor, son carne y no Espíritu, aun no fueron revelados y por eso no consiguen ver más allá de su ombligo.

Responda para sí las siguientes preguntas:
·      ¿Usted sirve de igual modo a los que están por encima y debajo de usted?
·      ¿Usted sirve de la misma manera cuando hay alguien cerca que cuando esta solita?
·      ¿Usted sirve con placer o lo hace siempre reclamando?
·      ¿Usted dice sí con la boca pero en su interior murmura?
·      ¿Usted sirve por iniciativa propia o sólo cuando alguien le manda?

Haga un análisis y vea si ha sido sierva o señora.
¿Usted vino para servir o ser servida?
Besotes, estaré aguardando a todas ustedes el viernes con el próximo post, pero seguimos con los posts para las jóvenes los martes y madres e hijas los miércoles.
Esparza en las redes sociales usando #SerieEjemplodeSiervo


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viernes, 13 de mayo de 2016

Nueva seria - Ejemplo de Siervo



Hoy daré inicio a una nueva serie aquí en el blog, y no podría elegir mayor y mejor ejemplo para hablar de siervo que el Señor Jesús.
Vamos a analizar cómo Él realizó la obra de Dios y el tiempo que estuvo en la Tierra, cuáles fueron sus actitudes, reacciones y acciones delante de cada situación que vivió.
Les aseguro que van a sorprenderse y descubrir muchas cosas a su respecto en la obra de Dios, inclusive en su interior.
¿Será que su forma de pensar, sentir, hablar, actuar están de acuerdo con lo que Jesús enseñó? Vamos a descubrirlo en esta serie.

Aguardo a todas ustedes aquí, vamos a aprender y crecer juntas ¡Avise a sus amigas!
¿Quien va a acompañar?

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