domingo, 9 de julio de 2017

El sacrificio de María




“Entonces María tomó una libra de perfume de nardo puro, de mucho precio, y ungió los pies de Jesús y los secó con sus cabellos; y la casa se llenó del olor del perfume.” Juan 12.3

Al leer este pasaje vemos que María tuvo un gesto de amor y agradecimiento para con el Señor Jesús al derramar perfume en Sus pies. Aunque parezca una actitud simple, vea que el perfume era raro y equivalía al salario de un año de trabajo.
Vemos entonces que mucho más que una actitud gentil, lo que María hizo fue un verdadero sacrificio.
En aquella época las jóvenes solteras acostumbraban a guardar sus economías para el día de su boda. Con ese gesto ella entregó su futuro y sus sueños en las manos del Señor Jesús. Su fe la condujo al sacrificio, entregando todo al Señor y quedando en Su dependencia.
En esa época no se veía con buenos ojos que una joven soltera tocara los pies de un hombre. Pero María sabía que el Mesías no era un hombre cualquiera.
Sin importarse con los prejuicios o con lo que los demás pudieran pensar o decir a su respecto, ella se arrodillo y ungió los pies de Jesús. Allí ella materializó su fe y mostró que Él era el primero y más importante en su vida.
Ella estaba delante del Altar y no perdería la oportunidad de lanzarse.

¿Cuántas personas tienen miedo de dar un paso de fe, siempre preocupados con la opinión ajena dando oídos a palabras negativas y sentimientos de duda y derrota? Cuando hacemos lo que es correcto, y somos impulsadas por la fe, tenemos la certeza de que el resultado vendrá en forma de bendiciones.
ES  IMPOSIBLE lanzarnos en el Altar con fe y que las dudas permanezcan en nuestro interior.
María es un gran ejemplo para todos nosotros, no me canso de escribir sobre ella, pues siempre que leo a su respecto, Dios me revela algo nuevo.
Tal vez las personas vean lo que usted hace para Dios como algo sin importancia, Judas Iscariote también vio así la actitud de María, pero ella sabía que estaba agradando a su Señor y su gesto por Él fue aceptado. Sin tener el conocimiento de que Su muerte estaba cerca, ella estaba preparando al Señor Jesús para la sepultura, (lea Juan 12:3-7).

María salió de allí justificada y todas las que dependen del Altar también serán justificadas por él.
¿Usted cree?

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jueves, 29 de junio de 2017

La gran diferencia entre Marta y María




Marta, María y Lázaro eran hermanos y creían en el Señor Jesús. Ellos siempre Lo recibían en su casa juntamente con Sus discípulos y le ofrecían hospitalidad.
Podemos entonces decir que eran personas que hacían parte de la Iglesia y eran amigos íntimos del Señor Jesús, a quienes Él amaba.
Mucho se habla de Marta y María, y realmente existía una gran diferencia entre ellas.
Lo que me llama la atención entre las hermanas era que Marta estaba siempre preocupada en hacer muchas cosas, mientras que María estaba a los pies de Jesús.
En el mundo agitado en el que vivimos hoy, eso puede enseñarnos mucho.
 De repente hoy usted va a descubrir que ha sido más Marta que María, aun creyendo en el Señor Jesús.
¿Pero cuál era el secreto de María que la llevó a recibir un elogio del Señor Jesús? ¿Qué es lo que ella hacía de tan especial?

* Para oír y aprender Sus enseñanzas, María estaba a los pies de Jesús:
“Tenía ella una hermana llamada María que, sentada a los pies del Señor, escuchaba lo que él decía.” Lucas 10.39

* En los momentos de dolor y sufrimiento, María se lanzaba a los pies de Jesús:
“Cuando María llegó a dónde estaba Jesús y lo vio, se arrojó a sus pies y le dijo:
―Señor, si hubieras estado aquí, mi hermano no habría muerto.” Juan 11:32

* Para adorarlo, María iba a los pies de Jesús:
María tomó entonces como medio litro de nardo puro, que era un perfume muy caro, y lo derramó sobre los pies de Jesús, secándoselos luego con sus cabellos. Y la casa se llenó de la fragancia del perfume.” Juan 12:3

Ambas eran de la Iglesia, pero una llamaba la atención de Jesús por su entrega, por siempre colocarlo en primer lugar, por saber establecer prioridades.
Debemos comprender que Dios tiene más interés en nosotros que en nuestro servicio.
Muchas de nosotras nos preocupamos en realizar muchas cosas en la Obra de Dios, queremos estar ocupadas, sentirnos útiles y pensamos que eso va a suceder si trabajamos mucho, realizamos muchas tareas o tenemos muchas responsabilidades.
Muchas hasta se jactan diciendo cuántas responsabilidades poseen, su lista gigantesca de quehaceres. Pero por no tener comunión con Dios lo que hacen por amor acaba siendo un peso y siempre andan irritadas, agitadas y murmurando.
Hacer mucho no es sinónimo de espiritualidad.
Pero lo que verdaderamente es importante y hará la diferencia en nuestras vidas es el tiempo que pasamos a los pies de Jesús.
Los momentos que separamos para estar a solas con Él, ya sea para oír Su voz, para buscar consuelo en los momentos difíciles o para adorarlo.
Esa era la gran diferencia entre las dos hermanas, mientras una quería HACER mucho, la otra buscaba SER mucho.
En cuando una andaba distraída y ocupada con muchas cosas, la otra tenía comunión con Dios.
Muchos creen en el Señor Jesús, pero no todos tienen vida con Dios, ni todos poseen esa intimidad con Su Señor, y eso es lo que Él más aprecia en nosotros.
No sirve de nada ir a la Iglesia y creer en Dios si no existe esa aproximación con el Señor.
Y usted, ¿Ha sido una Marta o una María?

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lunes, 26 de junio de 2017

¿Pastor o mercenario?


“Yo soy el buen pastor; el buen pastor su vida da por las ovejas. Mas el asalariado, y que no es el pastor, de quien no son propias las ovejas, ve venir al lobo y deja las ovejas y huye, y el lobo arrebata las ovejas y las dispersa.” Juan 10:11-12

El Señor Jesús se compara al buen pastor, que da la vida en rescate de sus ovejas.
Él las guarda, alimenta, guía y protege contra los predadores.
Por otro lado, si hay buenos pastores es porque también existen los malos.
Esos son los asalariados, que solamente trabajan por dinero y no por amor a las almas.
Los siervos que no tienen un amor verdadero por las almas, no se interesan con el estado de sus ovejas. Los que realizan la Obra de Dios para recibir un salario, o pensando en su propia vida y bienestar, con certeza no están dispuestos a hacer ningún sacrificio por las personas que necesitan de su ayuda y dirección.
Estos son aquellos que no oran por el pueblo, no se interesan en saber el sufrimiento de las personas, no se despertarían por la madrugada para orar por los afligidos, mucho menos sacrificar su franco si fuera necesario. Ellos apenas cumplen sus horarios, fuera de eso viven sus vidas normalmente, sin siquiera pensar en aquellos que dependen espiritualmente de ellos.  Y cuando viene el “lobo”, son los primeros en huir y abandonar el rebaño, el cual queda desprotegido y expuesto a todos los peligros.
Estos son los mercenarios, que no son pastores, así los describe la Palabra de Dios.
Es muy diferente trabajar por un salario y trabajar por amor. Quien verdaderamente ama las almas, se da por ellas en oración, ayuno, vigilia, atendimientos, visitas y todo lo que pudiera hacer en favor de los afligidos. Este es el buen pastor, el que se preocupa con el bienestar de sus ovejas y aun cuando no está cerca de ellas, su pensamiento y oración las acompañan, pues tiene conciencia de que las ovejas dependen de su pastor.

¡Medite en cómo ha sido su servicio en la Obra de Dios!




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jueves, 8 de junio de 2017

Ejemplo de siervo – Él era manso y pacífico


 
“Y el centurión que estaba frente a él, viendo que después de clamar había expirado así, dijo: Verdaderamente este hombre era Hijo de Dios.” Marcos 15:39


Nuestro ejemplo de Siervo dio buen testimonio hasta en el momento más difícil y agonizante de su existencia terrena.
El centurión, que era líder del servicio militar romano, asistió al sufrimiento del Señor Jesús hasta Su muerte. Él quedó impresionado con la manera en la que el Mesías soportó todo dolor y sufrimiento.
Con Su conducta mansa y pacífica, el Señor Jesús ganó almas hasta en la hora de la muerte.
Aun siendo un hombre pagano, el centurión reconoció que Él era verdaderamente el Hijo de Dios. 

Eso nos enseña que, así como el centurión confesó que el Señor Jesús es el Hijo de Dios debido a Su proceder delante de todo lo que sufrió, las personas a nuestro alrededor deben ser testimonio de nuestro buen comportamiento, para que, aunque ellas no manifiesten la fe en Dios, Lo reconozcan en nuestras vidas.
Es fácil ser mansa, amorosa, paciente y educada cuando todo va bien, no hay dificultad en eso.
Mientras tanto, son muchos los que avergüenzan al Señor cuando las cosas no le favorecen, cuando la situación es difícil o simplemente cuando son contrariadas.
En esos momentos, ellas se tornan agresivas, groseras, maldicientes y nerviosas, demostrando un comportamiento contrario al que han profesado.

Son mansas y pacíficas si todo está bien, de la manera que le agrada, cuando no sufren una injusticia ni se sienten ofendidas. Caso contrario, aquella mansedumbre desaparece instantáneamente. Piense ahora en su reacción cuando alguien le irrita, pisa en su callo, es injusta con usted, le habla de forma grosera, la contradice, etc.
Veamos nuestras reacciones delante de cada situación que vivimos, pues ellas nos muestran lo que realmente está dentro de nosotras.
Ser manso cuando todo es de nuestro agrado es muy fácil, difícil es mantenerse pacífica delante de las tribulaciones e injusticias de la vida.
Fue eso lo que Jesús hizo ¡Por eso Él es admirable!


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lunes, 5 de junio de 2017

Fe X Obras




Nosotros seremos salvos por la fe en Jesús y no por la cantidad de buenas obras. Mientras tanto, una fe sin obras no es real, si digo que tengo fe pero no la materializo o no tengo coraje para efectuarla ¿Qué benefició habrá? ¡Ninguno! Sería como tener corazón y que él no funcionara, estaría dentro de mí, pero no me daría vida.

Sin el uso de la fe, la persona sigue repleta de problemas y con la vida destruida. No me refiero solamente a las conquistas físicas, sino que hasta para alcanzar la Salvación es necesaria la fe. No sirve tener fe y no hacer uso de ella para dejar el pecado, las tradiciones y la religiosidad, y así obedecer la Palabra.

La fe genuina y sobrenatural, concedida por el propio Dios, nos impulsa a actuar y no a quedar de brazos cruzados. Ella nos muestra que no existen barreras que no podamos ultrapasar, aunque las circunstancias demuestren lo contrario.
No podemos mostrar nuestra fe con palabras, pero por medio de la transformación de nuestra vida es posible colocarla en evidencia, aun sin hablar nada.

Claro que esta fe viene por la obediencia a la Palabra de Dios, nadie que vive en desobediencia es poseedor de la fe sobrenatural, ella es la fuerza del Espíritu Santo dentro de cada uno de nosotros y la única que tiene el poder de cambiar nuestra vida, comenzando por nuestro interior.

 “Así también la fe, si no tiene obras, es muerta en sí misma.” (Santiago 2:17)



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domingo, 28 de mayo de 2017

El arte de callar

 

El silencio es un momento de gracia vivificante, en que la criatura se calla, pero el espíritu habla.



Callar sobre su propia persona, ES HUMILDAD



Callar sobre los defectos de los otros, ES CARIDAD.



Callar cuando se está sufriendo, ES HEROÍSMO.



Callar durante el sufrimiento ajeno, ES COBARDÍA.



Callar delante de la injusticia, ES DEBILIDAD.



Callar cuando otro está hablando, ES DELICADEZA.



Callar cuando otro espera una palabra, ES OMISIÓN.



Callar y no hablar palabras inútiles, ES PENITENCIA.



Callar cuando no hay necesidad de hablar, ES PRUDENCIA.



Callar cuando DIOS nos habla al corazón, ES SILENCIO.



Callar delante del misterio que no entendemos, ES SABIDURÍA.



Necesitamos saber dosificar, las horas en que debemos callar y los momentos que necesitamos hablar.



Hablar es plata y Callar es Oro…



Autor Desconocido



“Por esto, mis amados hermanos, todo hombre sea pronto para oír, tardo para hablar, tardo para airarse.” Santiago 1:19

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martes, 23 de mayo de 2017

¡No logro hacer amistades!



Muchas personas tienen dificultades en hacer amistades, otras parecen que los demás se alejan por su manera de actuar o de ser. Vea si usted tiene algunas de las características de abajo que puedan provocar que los demás no quieran ser su amiga.
1.     Timidez – si usted tiene dificultad de aproximarse de las personas, conversar, entonces es difícil hacer amistades.
2.     Egoísmo – la persona que sólo piensa en ella misma, sólo quiere recibir y nunca dar, jamás podrá ser una buena amiga.
3.     Critica – vivir criticando todo lo que sus amigas hacen es muy desagradable, sea comprensiva y no juzgue.
4.     No es atenta – cuando sus amigas más necesitan de usted, nunca está para ayudar, en la realidad usted sólo quiere compartir los buenos momentos y nunca se hace presente en las horas difíciles.
5.     Implicación – está siempre haciendo comentarios desagradables, que lastiman y están fuera de lugar.
6.     Es antipática – nunca está de acuerdo con nada, no es animada, por lo contrario siempre está en contra de todo.
7.     No es abierta a nuevas amistades – usted sólo quiere tener una amiga, se cierra a nuevas amistades y no permite que las personas se aproximen a usted.
8.     Es súper desconfiada – tal vez por haber tenido una mala experiencia en el pasado, ahora usted no confía en nadie, cree que nadie le va a ofrecer una amistad sincera, piensa que la usarán y después le harán sufrir.  
9.     Indiscreción – por ser indiscreta no es confiable, por este motivo las personas no quieren ser sus amigas.
10. Mal Humor – nadie tiene placer de estar cerca de una persona que está siempre mal humorada. Es muy desagradable convivir con alguien que siempre está con la cara fea, sin sonreír. Cuidado, pues ese comportamiento aleja a las personas de su lado.  

¿Le gustaria agregar algo a esta lista?

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