jueves, 23 de junio de 2016

¡Qué chillona!



Esta semana vi un video del obispo Renato Cardoso para los IntelliMen, donde él hablaba de la importancia de ser hombres fuertes, varoniles, y no llenos de emociones. Pero cuando vi el video, me quedé pensando en las mujeres, y cuánto sirve ese mensaje para nosotras también.

En los días actuales, como el obispo menciona, el mundo está muy afeminado, lo que lleva a las personas a ser muy sentimentales y chillonas. Vamos a analizar si es verdad esa afirmación: si alguien no da buen día, rápidamente viene el mal pensamiento: “qué grosera, no dice buen día, yo tampoco le voy a decir”. Si a alguien le llaman la atención, enseguida: “No era necesario hablar así, las cosas no fueron bien así, ya no me cae bien esa persona”. “Sabía que a ella yo no le caía bien y por eso me persigue”. Si alguien te mira un poco más serio, enseguida. “¿Por qué me miró así? ¿Estaré mal vestida? ¿Seré fea?” Si una mujer bonita y bien arreglada pasa, rápidamente: “qué agrandada, se cree la linda, se hace ver y es una ridícula” (En realidad ella se siente menos por la belleza de la otra). Si inventan una calumnia o hablan mal de ti, enseguida: “qué injusticia, ya le voy a pedir explicaciones a esa fulana mentirosa, me las va a pagar”. Y así sucesivamente. ¿Notaron cómo los sentimientos están a flor de piel? ¿Percibieron que las personas están cada vez más emotivas y menos fuertes? ¿Y sabes quién gana con eso? El infierno. Allá está lleno de personas sentimentales que no vencieron su carne.

¿Cuántas personas conoces que salieron de la Iglesia porque sucedió alguna cosa que no fue de su agrado, o creyó que dentro de la Iglesia no podría haber “ciertos tipos de personas”, que tal vez fueron injuriadas o reprendidas en un tono más fuerte? ¿Cuántas personas abandonan la fe simplemente porque dejaron que el sentimiento hable más fuerte? El diablo ha usado esa arma cada día que pasa con más fuerza. Descubrió la debilidad del ser humano. ¿Y cómo podemos vencer eso? ¡Siendo fuertes! ¿Cómo? Si no hablan contigo, habla con esa persona. Si tu amiga te traicionó, ora por ella. Si te reprendieron fuerte, da gracias a Dios porque alguien cuida de ti. Si tu compañera fue bendecida, alégrate por ella en vez de dejar que el sentimiento de la envidia domine tu corazón. Si tu amiga fue levantada a obrera primero que tú, ponte feliz por ella y cree que tu hora también va a llegar.

Sé que nosotras, las mujeres, tenemos un puntito a más de emoción que los hombres, pero tenemos que luchar diariamente en contra de eso si queremos agradar a Dios y hacer un bien a nosotras mismas.
Busco ser fuerte todos los días. Busco vencer a mí misma. Busco ser fuerte para mantener mi salvación y no caer en la trampa del diablo. Ese maldito siempre va a usar esa arma para alcanzarte. ¿Te acuerdas del consejito de los 10 segundos? Pues bien, sirve aquí también. Siempre que precises, para, piensa, ora y medita para ver si estás siendo llevada por las emociones. Y si surgieran situaciones que quieran llevarte al sentimiento, se fuerte y actúa al contrario. Vamos a practicar esto y seguramente seremos mujeres más fuertes, menos emotivas y chillar.  El secreto amigas, es mantener una comunión íntima con Dios, así, Él nos muestra las trampas del diablo, nos da fuerzas para vencer nuestros yo  y nos ayuda a mantener nuestra salvación. Invierte en esta comunión.

Sigo orando por cada una de ustedes y estoy segura de que Dios hará la Obra en su vida. USE SU FE y no dude y usted recibirá el Espíritu Santo.

Que Dios me las bendiga mucho. Un beso grande y nos vemos semana que viene.
Juliana Furucho

Traducido por: Milena Pignatta.





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lunes, 20 de junio de 2016

Ejemplo de siervo – La obra Lo consumía




“Luego entró en una casa, y de nuevo se aglomeró tanta gente que ni siquiera podían comer él y sus discípulos.” Marcos 3:20

La cantidad de afligidos era tanta que Jesús y Sus discípulos no tenían ni siquiera tiempo para alimentarse. Su dedicación en favor de los sufridos era incesante.
El placer del siervo es servir, si hay alguno que no le gusta servir entonces aquel no es siervo.
A muchos les gusta servir de la manera que le conviene o le agrada, sin salir de su zona de confort, sin ser contrariado, o en algo que no exija mucho de ellos.
El verdadero siervo está dispuesto a ser usado por el Señor según Su voluntad, aunque lo que le pida pueda contrariar sus voluntades o deseos.
Hacer sólo lo que nos agrada es muy fácil y da placer, y casi nunca Dios le pide lo que le traiga mucha comodidad, sino lo que Él cree necesario para Su obra, que es al mismo tiempo para su vida y así poder tornarla una mejor sierva.
Cuando el siervo quiere elegir, ya muestra que no tiene espíritu de siervo. Imagine si todos los siervos quisieran servir en el salón de la iglesia ¿quién cuidaría de los niños?
Jesús no eligió venir al mundo para ser humillado, maltratado, despreciado y morir por todos los pecadores, pero Él cumplió con la misión que el Padre le confió.

¿Usted está dispuesta a cumplir con la misión que Dios le dio?
-       En la iglesia que frecuenta (ya sea en la evangelización, limpieza, EBI, FJU, atendimiento)
-       En su casa con su familia
-       Sirviendo a  las autoridades espirituales (normalmente no hay dificultad en eso)
-       Sirviendo a sus subordinados (aquí ya observamos una cierta resistencia)
-       Sirviendo al pueblo de la iglesia

El siervo de Dios sirve a todos de igual modo y con la misma dedicación, los siervos de sí mismos sirven a aquellos que le pueden dar algo a cambio.
¿Cómo ha sido su dedicación en la obra de Dios? ¿Usted ha tenido placer en servir o hace todo como si fuera mera obligación?

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viernes, 17 de junio de 2016

Madre, ¿usted se ha dejado llevar por el desanimo?


Hola queridas ¿Todo bien? Leí los comentarios de cada una, pero pocas aceptaron el desafío. Felicito a todas aquellas que lo hicieron, pues tengo certeza que sus relaciones nunca más serán las mismas.
Para tener resultados diferentes, tenemos que hacer algo diferente.
Y aquellas que aun no lo hicieron, aun están a tiempo de hacerlo y compartir en los comentarios.

Madre ¿Cómo está su disposición en este día? ¿Se siente animada, dispuesta, feliz? Que Dios le sustente así a cada mañana.
Pero, si por ventura se siente como si estuviera ahogándose en un pantano de desánimo y tristeza, sepa que el Espíritu Santo le quiere ayudar en este día. Él ofrece todo el auxilio y coraje que usted necesita para proseguir.  No siempre despertamos con el mismo ánimo, por momentos recibimos noticias que nos sacuden totalmente, ¿o eso no le sucedió? ¡Conmigo sucede! No podemos dejarnos llevar por esos sentimientos y alimentarlos de manera que nos haga perder el ánimo y nuestro foco.
Muchas veces, en nuestra caminata, perdemos de vista las promesas de Dios para nosotros y para nuestros hijos, y eso ciertamente nos desanima, pues pensamos que Él se olvidó de nosotros.
Eso no es verdad. No importa si las promesas que el Señor nos hizo se cumplieron o no en el momento que nosotros pensamos, debemos tan sólo mantener los ojos fijos en Jesús y proseguir en el Camino. Él sabe qué es lo mejor para nosotros.
Corremos el peligro de estar siguiendo a Jesús, en el mismo momento en el que no hay un verdadero amor y temor, sin respetar Su autoridad y gloria. Y si eso acontece, perderemos el entusiasmo para caminar y confiar.


Nuestra búsqueda por Él debe ser mucho más intensa, que por cualquier beneficio.
Por eso precisamos celar para que nuestro amor por Jesús sea genuino, puro, no contaminado por las ilusiones que el mundo ofrece. Tenemos que tener cuidado con lo que pensamos y cómo actuamos diariamente, pues nuestras actitudes revelan cuán cercanos estamos de nuestro Creador.
Si nos alejamos de Cristo y de Sus promesas, rápidamente nos sentiremos débiles y desanimadas. Él es la fuente de vida que necesitamos todos los días.
Hoy, Él quiere darnos "una corona en lugar de cenizas, oleo de alegría, en lugar de llanto, vestiduras de adoración, en lugar de un espíritu angustiado" (Isaías 61:3).
No deje que las situaciones dominen su relación con Dios, y por más que la situación de sus hijos esté difícil,aproxímese más a Dios, pues sólo Él traerá el refrigerio que tanto necesitamos.
Mientras más lejos de Él, mayor se hará el problema, cuánto más íntimas estemos, veremos la presencia de Dios es todo lo que necesitamos para seguir con ánimo.
Acérquese a Jesús y arrepiéntase por haber caminado lejos de Él, por haberse dejado llevar por ese desánimo y reciba el renuevo, la alegría y el ánimo del Espíritu Santo sobre usted.
Siéntase a voluntad para dejar aquí su comentario y si este post le ayudó, comparta conmigo su experiencia.
Besos dulces.
Cátia Rubim

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miércoles, 15 de junio de 2016

¡Tú has ganado un viaje a Disney!

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¿Qué estarías dispuesta a hacer para cumplir tu sueño? Y si yo te dijera que para conquistar lo que deseas solo precisas hacer una cosa:



Dejar a aquella amiga que sabes que no te hace bien, o dejar de mirar televisión por un mes, o cambiar todo tu guardarropa para vestirte con un look más discreto.  Y si yo dijera que para que tu sueño se realice, precisarías ayudar a tu mamá todos los días y leer un libro de 500 páginas, ¿estarías dispuesta a cumplir con lo que fue pedido para alcanzarlo, si este sueño  fuese un viaje a Disney o a Cancún?,  tal vez una casa propia, o todavía algo mejor, una mansión, un auto importado, tener condiciones para estudiar en la mejor universidad del mundo… ¿Pagarías el precio pedido, que en verdad no es tan difícil? Creo que todas pagarían el precio porque no es algo imposible, sino que son tonterías y cosas fáciles de hacer, ¿no es cierto? ¡Imagínate, quedarte sin mirar tv por un mes y después recibir la casa propia! O leer un libro de 500 páginas y ayudar a tu mamá y poder ir a Disney! ¿Quién no pagaría un precio tan irrisorio?



¿Se dieron cuenta que cuando se trata de un objetivo visible, palpable y terrenal pagamos cualquier precio para alcanzarlo y no sentimos que es algo difícil? Por el contrario, incluso pensamos que es una tontería, ¿no es cierto? Pero cuando se trata de hacer para Dios, para alcanzar algo con un valor mucho mayor que cualquier sueño que podamos tener, por algo espiritual, todo parece más difícil, más pesado e imposible de hacer. ¿Por qué? Porque nuestra mente no consigue ni siquiera imaginar la grandeza de aquello que Dios tiene preparado  para nosotros allá en el cielo. Nuestros ojos nunca vieron cosa parecida a la belleza y magnitud de nuestro Dios y todas las cosas que Él nos puede dar y por eso muchas personas no logran sacrificar lo mínimo para Él, pues todavía no entendieron eso. Además, tenemos el diablo para impedirlo y hacernos pensar que es muy difícil y que lo que Dios nos pide es una carga muy pesada. Pero es curioso, cuando es para levantarse de madrugada para ir a un paseo, no hay cansancio ni tristeza, pero cuando es para ir a la Iglesia ¡qué dificultad para levantarse de la cama!



El secreto amigas es entrenar sus mentes. Comienza a imaginar el cielo. Imagina a Dios y todo Su reino. Imagina a los ángeles y la belleza de las cosas celestiales. Imagina lo que Dios tiene preparado para aquellos que Lo aman verdaderamente. Imagina cómo será tu vida en el cielo. Sin dolor, sin lágrimas, sufrimientos, competencias ni comparaciones. Imagina a Dios esperándote de brazos abiertos como un padre que te ama. ¿Será que lo que Dios nos pide es tan difícil al punto de no lograr hacerlo? ¿Será que nuestra salvación vale menos que un programa de tv, una ropa, una amiga o un novio? ¿Será que leer la Biblia, hacer el ayuno de Daniel, ir a la Iglesia, apartarse de las cosas equivocadas, es algo tan feo para hacer que es mejor ir al infierno y perder la realización del mayor sueño que un ser humano pueda tener?

Queridas, vamos a cambiar nuestra manera de pensar. Cuando entendemos la grandeza de Dios y el verdadero valor de nuestra salvación, no hay nada difícil ni pesado que valga más que ella. Piensen en eso amigas, y vamos a entrenar nuestra mente para visualizar las grandezas que Dios ha preparado para los vencedores y compare si su amiga, el novio, o lo que sea que esté entre usted y Dios vale más. El único que no quiere que conquistes el mayor bien que podamos tener es el diablo, no le des con el gusto. Invierte en tu bautismo con el Espíritu Santo, solo así conseguirás entender ese valor tan grande de las cosas espirituales.

Un beso grande a todas y hasta la semana que viene.

Mediten en este versículo: “Cosas que ojo no vio, ni oído oyó, ni han subido en corazón de hombre, son las que Dios ha preparado para los que le aman”.                (1 corintios 2:9)

Ah, todavía quiero ver el diario de ustedes, ¿ok? Posteen en mi página. Besos

Juliana Furucho



Traducido por: Milena Pignatta

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domingo, 12 de junio de 2016

Ejemplo de siervo – Él no se justificaba




Entonces unos decidieron dar este falso testimonio contra él:
 —Nosotros le oímos decir: “Destruiré este templo hecho por hombres y en tres días construiré otro, no hecho por hombres.”
Pero ni aun así concordaban sus declaraciones.
 Poniéndose de pie en el medio, el sumo sacerdote interrogó a Jesús:
—¿No tienes nada que contestar? ¿Qué significan estas denuncias en tu contra?
 Pero Jesús se quedó callado y no contestó nada.
—¿Eres el Cristo, el Hijo del Bendito? —le preguntó de nuevo el sumo sacerdote.
 —Sí, yo soy —dijo Jesús—. Y ustedes verán al Hijo del hombre sentado a la derecha del Todopoderoso, y viniendo en las nubes del cielo.
—¿Para qué necesitamos más testigos? —dijo el sumo sacerdote, rasgándose las vestiduras— ¡Ustedes han oído la blasfemia! ¿Qué les parece?
Todos ellos lo condenaron como digno de muerte.” Marcos 14:57-64


Jesús, siendo falsa e injustamente acusado, no abrió la boca para justificarse contra aquellas injurias, Él no estaba preocupado en  probar nada para nadie, pues confiaba que Dios era quien Lo justificaba. Mientras lo cuestionaban acerca de quién era, Él respondió con la verdad.
Ahora, imaginen la escena si delante de la situación Jesús quedara alterado y comenzara su defensa diciendo “Yo no hice nada de eso; Yo sólo he ayudado a las personas; ellos son unos mentirosos, no les agrado y por eso inventan esas cosas; son unos endemoniados; que caiga fuego del cielo y los mate a todos.” No imaginan una escena así ¿No es así? Pues así es, pero ¿será que no es así que han actuado delante de situaciones similares?
En la Obra de Dios con certeza usted también pasará por injusticias, malos entendidos o hasta falsas acusaciones.
En esos momentos muchos se rebelan, quieren defenderse, hacer justicia con sus propias manos y hasta lanzar plagas contra quien levantó tamaña falsedad.
Quedan desesperadas, angustiadas y hasta  desconcertadas, pues al final de todo ser acusada por algo que no cometió duele en el alma. Jesús pasó por eso y se mantuvo callado.
Siempre que la persona quiere justificarse en medio de su desesperación, es lo mismo que dejar a Dios de lado y tomar el frente de la situación. Lo contrario a confiar y dejar todo en las manos de Dios, dejando que Él la justifique.

Es evidente que cuando se le pregunta, ella responderá con la verdad, como hizo Jesús, de otro modo usted tendrá que saber esperar en Dios, aunque durante esa espera usted sufra, pase vergüenza, se sienta humillada, reciba  miradas de juzgamiento o desprecio, tendrá que ser fuerte para enfrentar.
Si durante el proceso usted siente rabia, frustración, se siente cansada, piensa que Dios está lento, que nada sucede; usted demuestra una vez más que no confía.
La realidad es que usted no entrega el control en las manos de Dios, usted quiere conducir y  ya se ha estrellado.
¿Cómo ha reaccionado ante las acusaciones e injusticias? ¿Usted conoce a quién está en el control de todo?
 Deje su comentario y sea sincera en su respuesta, este ya será el primer paso para reconocer, llamar las cosas por su nombre, y entregar de una vez el control de su vida a Dios.

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viernes, 10 de junio de 2016

Ejemplo de siervo – Él era humilde




—¿Por qué me llamas bueno? —respondió Jesús—. Nadie es bueno sino sólo Dios.” Marcos 10:18

El Señor Jesús era realmente bueno, santo y justo, pero Él quería que las personas reconocieran que Dios es bueno, colocándose en lugar de siervo, siendo humilde, mismo siendo Hijo de Dios.
Pero hoy vemos muchas personas queriendo probar a todo costo que ellas son “buenas”, o cómo “revientan”, cuán “grandes obras” ellas hacen y ahí se encuentra el peligro.
Analice lo que eso puede acarrear:
-       Orgullo que es altivez de espíritu.
-       Arrogancia, piensa que es superior a los demás e insustituible.
-       La persona comienza a hallarse “la tal”, mejor como ella nunca hubo ni habrá.
-       Si no es reconocida, queda enojada y/o desanimada, al final ella es tan buena ¿Cómo es que nadie ve eso?
-       Le  gusta ser elogiada y notada.

Observe que todo está direccionado para ella misma, sin vigilar esos sentimientos malos e impuros comienzan a tomar cuenta y contaminar su interior.
Juan el Bautista dijo: “A él le toca crecer, y a mí menguar.” Juan 3:30

Esa es la posición de los siervos, sin embargo hay quien ha modificado ese versículo para: “es necesario que yo crezca, no imposta a quien disminuya para que eso suceda”,
¡Cuidado! El orgullo se presenta disfrazado, él está lleno de razones y argumentos, pero no se olvide, él está en contra suyo para perjudicarla.
No corra atrás de la gloria de este mundo, luche por aquello que es eterno.
Nuestro ejemplo de siervo es humilde y debemos ser como Él.
Espero que al final de esta serie estemos mucho más parecidas al Señor Jesús, siguiendo Su ejemplo en todo.
¡Déjenos su experiencia!

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jueves, 9 de junio de 2016

Madre ¿Usted ha sabido aconsejar?


Hola queridas ¿todo bien?  Estamos en el ayuno, entonces aprovechemos para invertir  más en nuestra comunión con Él y tener más tiempo para leer los Blogs que nos hacen crecer.
Muchas madres han caído en este error, pues aconsejan a sus hijos según sus intereses, según su propia visión, y muchas veces según los malos ejemplos.
Usted madre sólo es, y será, una referencia para su hijo cuando su vida hable más que sus palabras.
Muchas madres hablan de sacrificio para su hijo, mientras que sus hijos no ven en la vida de su madre nada de sacrificio, otras hablan de valores mientras que su conducta deja mucho que desear, otras hablan de entrega mientras que ellas no apartan ningún tiempo para sus hijos.
Pasan las semanas que ellas ni llaman a sus hijos, ni los invitan, no muestran interés alguno ¿Usted piensa que sus hijos no se dan cuenta de eso? Yo soy casada hace años y mi madre me llama prácticamente todos los días aunque sea para preguntarme si está todo bien. Yo amo ese cuidado que ella tiene.
Personalmente, si existe una cosa que me molesta, es aquella persona que aconseja, pero en su vida no hace nada, aquella que habla para hacer  pero en su propia vida no hace nada. Esa persona para mí carece de credibilidad, pues no actúa según los padrones que ella predica. Es por eso que su palabra no es considerada por nadie.


Por ejemplo, usted que ve que su hijo está en malos caminos, o se juntó con alguien que es nítido que no es una persona que lo va a realizar, que es una persona sin principios ni valores, sin ética, sin moral, en fin... usted como madre es consciente de todo eso y en lugar de alertar a su hijo como le conviene, prefiere dejar las cosas continuar. Es claro que no puede prohibir, pero nunca se olvide de la gran influencia que usted tiene en la fe que usted dice practicar.
He visto que muchas madres no quieren pagar el precio de ganar el alma de su hijo, y su visión es totalmente carnal, se limitan a lo que ven y prefieren ignorar la situación en vez de luchar. Nunca se olvide que solamente su oración no traerá los resultados sorprendentes que usted espera, pues al final ¿hace cuánto tiempo que usted ora? Desde siempre ¿no es así? Es necesario además dialogar, aconsejar, sentarse y hacer que su hijo vea aquello que él no esta logrando ver.
Tal vez su problema es que usted no está sabiendo buscar en Dios esa ayuda y se cree una madre excelente que ya no precisa mejorar en nada y tampoco aprender nada, y es por eso que se limita a los conocimientos que aprendió y se agarra de eso, y de esa manera los resultados son muy pocos o hasta ninguno.
A veces usted quiere delegar esa responsabilidad a terceros, mientras que ella es sólo de usted.
Y si su hijo está por vivir una vida totalmente errada, usted debe luchar con todas sus fuerzas para que la situación se invierta, nunca se olvide que  apoyara su hijo no es trabajar con el error de él y sí con  amor mostrarle el peligro de las elecciones equivocadas junto a sus consecuencias.
Pero para que nunca se olvide que su palabra tiene que tener crédito, si usted perdió esa credibilidad busque pasar los valores que usted dice creer y vivir.
No deje a su hijo ser orientado por nadie a no ser por sí misma, al final usted es la madre, y si su hijo ya es adulto, no deja de ser su hijo; cuide y aconseje de igual manera, y que su mayor interés sea ver el alma de su hijo siendo salva.


¡Les dejaré un desafío a usted mamá! Quien tiene que decir si somos buenas madres son nuestros propios hijos ¿no es así? Ellos tienen el derecho de calificarnos. Pregunte a su hijo  esta semana "¿Qué madre he sido para ti? ¿En qué puedo mejorar?" Si halla una respuesta que le sorprende, sea humilde y no piense que usted sabe todo, pues muchas veces nuestros hijos nos acaban enseñando.
Tal vez usted piensa que es una madre excelente, pero su hijo no ve esa excelencia en nada. Tal vez si usted fuese más espiritual y sabia, usted habría librado a su hijo de muchas situaciones de las cuales él está viviendo hoy. Usted aún está a tiempo de corregirlo ¿o usted continuaría cayendo en el mismo error?
No estoy para juzgar a ninguna de ustedes, pues yo también estoy incluida y quiero cada día mejorar como madre y ser humilde para saber lidiar con mi hijo, pues mi mayor interés es ganarlo para Dios y que él vea en mí lo que yo vivo y no lo que yo hablo.
Nunca seremos perfectas, pero podemos mejorar a cada día, y si así hiciéramos no hay como no ver los resultados.
¡Aprenda a aconsejar a su hijo en la fe y no con los sentimientos!
Luego dejen sus comentarios, vamos a compartir unas con las otras lo que nuestros hijos dijeron acerca de nuestra pregunta.
No importa cuál fue, lo que sí importa es que trabajaremos para cambiar esa situación y aunque la respuesta no era la que usted estaba esperando, será su oportunidad para restaurar su relación, y así poder conquistar de nuevo la confianza perdida.
Besos dulces.
Cátia Rubim

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