martes, 20 de enero de 2015

Actitudes nada útiles



Hola queridas ¿Todo bien? ¿Cómo ha sido este comienzo de 2015 para ustedes? Independientemente de cómo esté siendo, ¡¡vamos a creer hasta el final que este año será el mejor de nuestras vidas!!

Hoy me gustaría hablar de algo que aprendí desde temprano con mi padre. Él me enseñó a ser siempre positiva, incluso cuando me surgiese un problema, a no quedar lamentándome por el mismo, pero sí levantarme y buscar la solución. Una frase que él me dijo y que nunca olvidé fue: “No me traigas solamente el problema, pero tráeme junto al problema, la solución”.

Saben amigas, esa enseñanza me ha ayudado mucho. Desde que oí eso, comencé a colocarlo en práctica, y ha sido muy bueno para mí, y tengo certeza que también lo será para ustedes. Yo recuerdo que cuando me tenía que cambiar de escuela y empezaba a quedar atrás por ser una escuela más estricta, yo no me quedaba lamentando, postrada, yo buscaba esforzarme aún más para que me fuera mejor. Hacia amistades con los profesores, pedía una explicación luego de las clases, pedía ayuda… pero no aceptaba quedar ahí, lamentando que yo estaba atrasada. Nuestra vida de hijo de pastor, es de desafíos constantes y si no aprendemos a superarlos, nos iremos sintiendo cada vez más incapaces, inferiores, frustrados y tristes… un plato hecho por el diablo para comenzar a plantar sus semillas podridas en esos corazoncitos tristes. Pero, si aprendemos a hacer del limón una limonada, en lugar de reclamar, entonces, nada podrá detenernos.

Es eso que me gustaría pasarles a ustedes en el día de hoy ¿Cómo han reaccionado delante de los problemas o de una situación difícil? ¿Usted se queja, reclama, lamenta, queda postrada, llora y se frustra? ¿Qué tal cambiar esa actitud? Problemas siempre vamos a tener, pero superarlos de cabeza erguida es decisión nuestra. No reclame más, no quede lamentándose, no se postre para los problemas, pues cuando usted actúa así, sin percibirlo, usted se torna una persona amargada, de cara cerrada, con un semblante caído, irritada y estresada, e infelizmente acaba descargando todo su enojo en personas que no tienen nada que ver con sus problemas, ¿Es eso lo que usted quiere pasar a las personas? ¿Qué tal mostrar a Jesús con nuestras actitudes? Inclusive en medio del desierto, de las tribulaciones, mantenga su fe, confíe en Dios, pues si de verdad usted confía en Dios, usted tendrá ABSOLUTA CERTEZA de que Él va a darle la solución, claro, siempre y cuando usted haga su parte también ¿no es así?

Sonría, tenga la certeza de que todo va a dar cierto. Sepa que para cada problema, hay una solución ¿Para qué quedar triste y amargada? ¡Levántese, busque la solución, crea que Jesús le va a ayudar y sonría! No hay nada más lindo que una sonrisa de una persona. Su sonrisa hermosea su rostro. Seamos más confiadas, positivas, optimistas sin nada de pesimismo o lamentaciones en este año ¿ok? ¿Vamos a colocar eso en práctica?


Un beso grande a todas y hasta la semana que viene. Kisses kisses
Juliana Furucho

2 comments:

jimena pires dijo...

Si a partir de hoy hacer de un limón la limonada, ser positiva y creer con todas mis fuerzas que todo copera para el bien aquellos que aman a Dios.En la fe!

Angie diaz orjuela dijo...

Así es... en los momentos en que me sentaba a reclamar, me sentía cada vez más mal conmigo misma y hacía mal a quienes me rodeaban. Aunque fuera "injusto", una mujer de Dios inspira, transforma, es fuerte...
Ella, en vez de reclamar a otros, en vez de culpar, toma una actitud. Ella, cambia de foco. Su foco está en agradar a Dios y ve cada problema como una oportunidad de crecer y desarrollarse.

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