lunes, 27 de junio de 2016

Ejemplo de siervo – Él era accesible, nunca rechazó a nadie




“Luego Jesús, conociendo en sí mismo el poder que había salido de él, volviéndose a la multitud, dijo: ¿Quién ha tocado mis vestidos?
 Sus discípulos le dijeron: Ves que la multitud te aprieta, y dices: ¿Quién me ha tocado?
Pero él miraba alrededor para ver quién había hecho esto.
Entonces la mujer, temiendo y temblando, sabiendo lo que en ella había sido hecho, vino y se postró delante de él, y le dijo toda la verdad.
Y él le dijo: Hija, tu fe te ha hecho salva; ve en paz, y queda sana de tu azote.”
Marcos 5:30-34

La mujer hemorrágica tenía miedo de explicar acerca del milagro que ella había recibido, ya que por la ley judaica, ella no debería estar allí en medio de la multitud, ella era considerada inmunda por el flujo de sangre que padecía.
Jesús no la juzgó, al contrario, Él admiró y elogió su fe.
Nuestro ejemplo de Siervo siempre estaba enfocado en socorrer a los afligidos, siempre colocaba la vida de las personas por encima de cualquier cosa.

¿Cómo es usted delante de las situaciones inusuales? ¿Usted acostumbra ser misericordiosa, comprensiva o juzga rápidamente a las personas?
¿O será que usted ha sido parcial? Con quien usted se identifica y admira se comporta con paciencia, compasión, comprensión, y con quien no le agrada tanto usted es dura e implacable.
¿Ya se preguntó si usted causa miedo en las personas? ¿Usted es accesible para que se aproximen y le pidan ayuda, o aleja a las personas con su manera de ser y actuar?
Tal vez las personas se sienten rechazadas sólo por la manera en la que usted las mira o las trata.
La mujer hemorrágica sintió miedo por estar infringiendo la ley, no miedo de Jesús.
Debemos siempre meditar en cómo es nuestro comportamiento en toda y cualquier situación, pues Dios nos prueba en cada una de ellas.
No puedo pensar que Dios se agrada cuando soy justa con ciertas personas si al mismo tiempo soy injusta con otras.
Nuestro carácter tiene que reflejar el carácter de Dios para con todos, de ningún modo nuestro mal comportamiento de las personas puede influenciar en el mío, al punto de actuar como ellas.
Piense y vea si usted ha sido la mismo con todos, o si ha rechazado a alguien que necesita de su ayuda, atención, paciencia y comprensión.
Si ha actuado así con alguien, aproxímese a esa persona y haga como Jesús, dé su mejor para ella.
El Señor Jesús fue atento con aquella mujer, la comprendió y la ayudó resolviendo su problema.

4 comments:

Anónimo dijo...

Hola Sra.Tania buen día muy interesante el articulo es verdad siempre debemos reflejar el caracter de Dios y estar atentos para poder ayudar aquellos que mas necesitan.
Marcela Lopez.
Buenos Aires.

Carolina dijo...

Me gusto mucho este artículo pues lava a uno a reflexionar como a sido la manera de ser y tratar a los demás.

Andrea Rodriguez dijo...

No podemos tener preferencias con las personas,atender bien a quien te cae bien y mal al que cae mal..
Debemos ser misericordiosas,estamos salvando vidas,almas y ganando personas para el reino de Dios,por eso tenemos que cuidarlas y ser comprensivas sin importar su condición o problema.

Anónimo dijo...

Debemos aprender a ser mejores personas y ser como Jesús era, tratando a todas las personas por igual

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