miércoles, 4 de mayo de 2016

¡El día tan esperado llegó!


Hola queridas, ¿todo bien? Hoy compartiré con todas ustedes un día muy especial en mi vida. Usted que acompaña mis posts desde el inicio entenderá, usted que sólo comenzó a leer ahora, las invito a leer desde el inicio, con el objetivo de entender el post de hoy completamente.
Todas ustedes que acompañan mis posts saben cuánto pasé y luché por la vida de mi hermana que para mí siempre fue una hija.
Fueron años de lucha, muchas lágrimas, mucho arrodillarse en el suelo y muchos votos hechos en el Altar por el alma de ella, y puedo afirmar que todo lo que hacemos con Dios tiene resultados.
En el momento parecía una lucha interminable, en la tentativa de llevar a Dios no siempre actué de la mejor manera, pero claro que mi intención siempre era buena.
Pero no siempre que actuamos con buena intención quiere decir que estamos haciéndolo de la manera correcta ¡Así es! Después  descubrí que ella tenía que pasar por sus propios desiertos y que ella tenía que hacer esa elección, sólo dependía de ella.
Pero como madres, muchas veces hacemos de todo para proteger a nuestros hijos e impedir que ellos cosechen aquello que plantaron y con eso no dejamos que ellos maduren y crezcan.
Cuando comencé a dejar que ella coseche las consecuencias de todo lo que hacía mal,ella comencó a darse cuenta del pozo profundo en el que se estaba hundiendo.
Y simplemente la entregué a Dios en el Altar del Dios vivo, hice un voto y reivindique el alma de ella, mi sacrificio clamaba por mi.
Fue cuando "la dejé", ella misma comenzó a tener ese deseo, esa sed y quizo beber la misma agua que yo bebía, y ella sabía que tendría que ir a la fuente pues yo no podía matar su sed ni beber por ella.
Y ese tiempo llegó ¡la ficha cayó! Y ella comenzó a querer a ese Dios de todo corazón y entendimiento.


Nació el deseo de servir a este Dios tan maravilloso y grandioso, y gracias a Él ese día llegó, ella fue consagrada a colaboradora de la obra preciosa en la que Él nos da el privilegio y la honra de hacer.
Puedo decirles que no pude no emocionarme pues cada lágrima que corría enmi rostro era cada paso que ella daba hasta el Altar, y pasó una película en mi cabeza de todas las veces que ella daba aquellos pasos pero manifestada con demonios, aquellos minutos me parecían horas, pues pasó todo en mi mente, cuando ella había huído de casa sin decirnos nada, en fin... ¡Tantas cosas!
Mi alma estaba tan alegre y tan grata a Dios, pues el alma de ella ahora le pertenecía a Él y podría usarla de manera extraordinaria.
Mi padre aún no se entregó, sólo está faltando él en nuestra familia. Pero así como el sacrificio hecho por ella tarjo resultados, tengo certeza que así sucederá con él.
Nunca, pero nunca se rinda de su familia. Un a muher que ora y usa su fe en el Altar, es más poderosa que todo el infierno junto.


Nunca desista de sus sueños, aunque todos digan que es caso perdido, que no conseguirá, que no vale la pena; quien coloca obstáculos es el infierno, porque para todo Dios tiene una solución.
¡MADRE! Su hijo no es un caso perdido, es sólo cuestión de tiempo, ese día llegará en su vida también ¡Yo creo! Y sepués compartirá eso conmigo, yo estaré esperando que me envíen fotos.
Esta vez les dejaré una tareita, que todas compartan este post con el fin de alcanzar a todas las madres y que dejen también su comentario, vamos al infierno a buscar el alma de nuestros hijos.
Aquí en Portugal domingo pasado fue el día de las madres, aprovecho para mandar un beso bien dulce a todas ustedes que siempre acompañaron los posts, son preciosas para Dios.
Una madre nunca puede subestimar el poder de la oración y eso es diario, ¡y cambiará el curso de su hijo para siempre! Que su mayor objetivo para la vida de su hijo sea llevarlo a aquello que es eterno.
Besos dulces

Catia Rubim

4 comments:

Yairet ibarra! dijo...

Con certeza Sra. Nosotros hacemos una parte, Dios hace la suya y cada uno tiene que hacer su parte individualmente! Muchas gracias por sus mensajes! Dlb! Saludos desde mexico!

Maar Schurlein dijo...

Muy cierto no podemos desistir de luchar por nuestros seres queridos, hay que confiar que Dios en el momento cierto va a hacer que ellos se conviertan todo segun Sus planes.

Maar Schurlein dijo...

Muy cierto no podemos desistir de luchar por nuestros seres queridos, hay que confiar que Dios en el momento cierto va a hacer que ellos se conviertan todo segun Sus planes.

Ana yamileth Robledo. dijo...

Dios trabaja así, nosotros hacemos nuestra parte y el se encarga de la suya.

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