lunes, 3 de noviembre de 2014

La tercera lección que aprendí



Hola queridas amigas lindas de Jesús, ¿todo bien? Estoy muy feliz con los comentarios que ustedes han dejado en los posts anteriores y me dio mucha alegría saber que ustedes entendieron y agarraron la lección para sus vidas también, eso es lo más importante, ¿verdad?

Hoy voy a escribir sobre la tercera lección, no digo que es la última porque mientras viví en Japón aprendí muchas lecciones. La tercera lección es: Respeto. Pero quiero toda su atención porque el respeto que aprendí va más allá de lo que usted imagina.

Como dije en los posts pasados, el japonés es muy disciplinado y esforzado, respeta los maestros, respeta las leyes de transito, respeta las leyes del país y lo más importante que aprendí: respeta a su prójimo. Aprendí en Japón que debemos respetar a los maestros porque son los que nos enseñan, a las personas mayores, a las autoridades y a respetar al prójimo sabiendo que nadie es mejor que nadie. Voy a enfocarme en esa última parte. En Japón, como dije, todos van a la misma escuela, y quien decide en donde vamos a estudiar es la alcaldía, que escoge la escuela más cerca de su casa. Con eso, aprendemos que no somos mejores que nadie, que no hay separación de ricos y pobres, que saber respetar a su prójimo, sin creerse mejor, o más inteligente o cualquier cosa así, es fundamental para el buen andamiento de la sociedad. Los japoneses creen que trabajar en equipo es mucho más productivo que individualmente, un ayudando al otro, y para eso, usted tiene que aprender a respetar las opiniones, oír, y entender que no es mejor que nadie y que su colega también es importante en el equipo.

Trayendo eso para nuestra vida, yo también creo que saber respetar al prójimo es super importante, inclusive dentro de la Iglesia. Si el pastor se cree mejor que el obrero y el obrero se cree mejor que el pueblo, entonces, la obra de Dios no fluirá como debería, una vez que el propio Señor Jesús nos enseñó que debemos ser siervos y no señores, debemos ayudar al prójimo y andar la milla extra si es necesario, ¡que debemos servir! Siempre que veo una persona creyéndose mejor que la otra, tratando mal, pisoteando, y hasta distanciándose de los demás por creerse superior, eso solo me demuestra que ella necesita vivir una temporada en Japón y aprender de ese pueblo tan especial y crecer un poquito. Jesús no se creía el mejor, él andaba entre el pueblo, ayudaba a todos que le pedía ayuda, y Él nos respeta de una manera tan bonita que, para entrar en nuestra vida y bendecirla , Jesús espera a que lo invitemos, que hermoso, ¿verdad? El propio libre albedrío que Dios nos dio es una forma de respetar nuestra voluntad, entonces yo pregunto: ¿Por qué una persona se cree mejor que la otra? ¿Qué ella tiene de especial? ¿Ser rica o pobre, de otra nacionalidad, negro o blanco, tener estudios o no, hace alguna diferencia? ¿Usted se hace mejor por eso?


Saber respetar a su prójimo es una cualidad que debe ser cultivada siempre. Quien quiere respeto, debe primero respetar. Aprendamos a ponernos el los zapatos de los demás al revés de juzgarnos mejores. Aprendamos a trabajar en equipo, valorando el trabajo del prójimo, hacemos parte de un equipo y todos somos importantes. Aprendamos a respetar las opiniones y no creer que la nuestra es mejor. Aprendamos a oír más, al revés de querer ser oído todo el tiempo. Aprendamos a cooperar, colaborar, ayudar, para que el trabajo que nos fue designado, salga mejor. Valoremos y apreciemos el prójimo y su trabajo. Si hiciéramos nuestra parte sin mirar si el otro la hizo o no, estaremos dando el ejemplo. Vamos crecer, mejorar, madurar, pues así podremos evangelizar sin decir una palabra. Lean: 1 Corintios 12:20 Somos un equipo, partes del cuerpo del Señor… Mediten en eso. Besitos y que Dios me las bendiga. Nos vemos semana que viene.

Juliana Furucho

5 comments:

Mercedes Esteban dijo...

Asi es en verdad uno representa el cuerpo de Dios y la forma que lo demostramos siendo testimonio en nuestra vida por medio de nuestro comportamiento,y el principal cualidad es el respeto a nuestro projimo y no estar juzgando en loque hacen losdemas aprendiendo a trabajar en equipo a dar lo mejor para Dios a respetar a nuestro projimo y hacer nuestra parte sin mirar a quien si uno quiere ser respetado primero tiene que respetar

Natalia Roitberg dijo...

Es asi sra! una de las cosas fundamentales es el respeto, sin el no hay como formar parte del cuerpo de Jesus , besitos!!

sofia bautista dijo...

Me gusta este articulo porque habla muy bien de como debemos ser aprender de otras personas y no mirar con malos ojos como que nosotros podemos todo y también ser humilde en nuestras actitudes, y el respeto es muy fundamental , gracias

Sara Conde dijo...

Muchas gracias sra. estuve acompanhando las tres lecciones, y para mi fueran muy buenas. Que Dios la bendiga siempre. Besitos!!!

Angie diaz orjuela dijo...

El respeto es tan importante... y es que todo esto comienza en nosotras mismas. Si nos respetamos, entonces sabremos valorar y respetar a los demás!
Se trata de aprender a colocarnos en los zapatos de los demás, trabajar en equipo, respetar opiniones, oír, cooperar, ayudar...
Una lección muy importante.

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