martes, 2 de septiembre de 2014

Yo y el no tener un testimonio



Hola amigas lindas, ¿Como están? Una semana más empieza y aquí estamos juntas de nuevo, ¿qué bueno, verdad?

Bueno amigas, hoy voy a escribir acerca de un tema que por mucho tiempo me acompañó y me estorbó. Un pequeño pensamiento, que si no es arrancado, nos impide avanzar y que seamos usadas por Dios. Ese pensamiento era: “Yo no tengo testimonio, nunca fui del mundo, entonces, ¿cómo Dios me va a usar así?” Yo me entristecía mucho pensando que Dios no iba a contar conmigo o que el diablo no se iba a someter cuando yo orase porque no tenía un testimonio fuerte, como los que vemos en los programas de la Iglesia. Y todas las veces que yo oía una predica en donde el pastor hablaba que la mayoría de las personas solo viene a Jesús por el dolor, y casi nunca por el amor, entonces era ahí que el diablo me atacaba intentado ponerme dudas de que, ¿cómo podría yo haber recibido el Espíritu Santo si yo no había sufrido y Jesús no había hecho “nada” en mi vida? ¿Cómo yo podría haber tenido un encuentro con Dios si yo no había sufrido en el mundo y el pastor decía que era casi imposible una persona así conocer a Jesús? Esos pensamientos me martirizaban y me entristecían, pues yo sí había tenido mi encuentro con Dios, yo había sido bautizada con el Espíritu Santo, pero, por no tener un “testimonio”, por no haber vivido en el mundo, el diablo quería colocarme dudas acerca de si yo realmente había nacido de Dios. Pero yo tenía la certeza dentro de mí de haber sido escogida por Dios para servirlo, el día en que fui bautizada con el Espíritu Santo estaba allí, grabado dentro de mí, y el amor por las almas y el deseo de servir a Jesús estaban muy presentes en mi vida, entonces, ¿qué hacer delante de todo eso? Bueno amigas, yo primero comencé a dejar de dar oídos a esas voces y dejé de entristecerme, decidí seguir firme en mi propósito, pues si Dios me llamó para servirlo, entonces Él me capacitaría, aún no teniendo condiciones. Dejé de dar oídos a aquellas voces y decidí solamente servir a Jesús con mi mejor, con mi todo, con mi vida, por completo.

Luego, con el tiempo, comencé a evaluarme y a pensar en mi vida, ¿será que de verdad yo no tenía ningún testimonio? Fue entonces que pude ver cuantas cosas maravillosas Dios hizo en mi vida. Desde un pasado triste (después cuento con detalles mi testimonio para ustedes del por qué de ese pasado triste), de un corazón rencoroso, de sentirme un cero a la izquierda por cuenta de bullying sufrido en la escuela, de ser rebelde, orgullosa;  a una persona cariñosa, llena de amor por las almas, feliz, con un elevado autoestima y un pasado que fue dejado para atrás completamente, ¿cómo podría yo creer que Dios no había hecho nada en mi vida? ¿Sabe cual es el problema amigas? Es que siempre estamos comparándonos con alguien y no podemos vivir así. Cada una de nosotras somos exclusivas, únicas, tenemos luchas diferentes, desiertos diferentes, y es Dios quien sabe lo que nosotros necesitamos y lo que es mejor, y el infeliz del diablo quiere hacernos mirar para los demás, para que nos comparemos, y así, si tenemos algo diferente, nos sintamos inferiores. Pero eso está errado, yo no tengo que mirar para nadie, yo solo tengo que mirar para Jesús y confiar en Él plenamente, sabiendo que Él es el que sabe lo que es mejor para mi. Si no sufrí en las garras del diablo en el mundo, doy gracias a Dios por ello, pues no tuve que equivocarme para aprender, pude aprender con el testimonio de los demás, ¿No es eso grandioso?

Amigas queridas, en el día en que todas nosotras aprendamos que somos valiosas, exclusivas, una joya rara, únicas, entonces vamos a parar de compararnos con los demás y confiar 100% en que Dios sabe lo que es mejor para cada una de nosotros, y que no somos iguales, ¡nuestras vidas son diferentes! Les invito a practicar eso esta semana, ¿qué cree usted de esto?

Mis lindas, un beso grande a todas y nos vemos semana que viene. Lean Isaías 43:1-7
Dios las bendiga… kisses

Juliana Furucho 

8 comments:

Gabriela Acosta dijo...

Hola !!!
Gracias .

naikery suarez dijo...

sraa es muy buena este estudio es una realidad que pasa muchas veces..besitos

cinthia leguizamon dijo...

muy cierto; muchas veces pensé en el hecho de que yo no tenia gran testimonio o mismo que pasar a las personas, por el hecho de no haber vivido el mundo. pero pensando fui privilegiada por Dios de no tener que vivir este mundo y mismo asi poder aprender del testimonio de las demás personas.

karen redondo florez dijo...

a veces sufrimos internamente cuando nos pide un testimonio y no lo tenemos mas aprendí que grande somos y valiosa y exclusiva para DIOS el sabe cual sera el momento donde yo daré mi testimonio

Daiana Alancay dijo...

Es muy cierto todo lo que usted dice sra, yo misma me sentia asi al no tener un testimonio fuerte, porque no vivi en el mundo. Es dificil luchar contra esos pensamientos, mas hay que ser fuertes y estar agradecidas con Dios por no tener que haber vivido en el mundo.

Tatiana Lopez dijo...

Nosotras somos una joya valiosa para Dios. Somos diferentes cada una pero delante de Dios tenemos el mismo valor. Debemos confiar en los planes de Él porque todo lo que pasa en nuestras vidas sea bueno o malo será para nuestro bien.

Romina dijo...

Buenas tardes Sra.
Muchas veces pase por eso de compararme con los demás, lo que tenemos que hacer es dejar de alimentar esa voz, ese pensamiento.
Dios es quien nos capacita, aun cuando no tenemos condiciones.

Hilda Valle dijo...

cada una somos una joya valiosa para Jesús, y cada una tenemos algo especial, y para cada una El tiene un propósito, aprendí q todo lo q sucede en mi vida sea bueno o malo es porque existe un plan de Dios para mi y todo contribuirá para mi bien.

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