miércoles, 11 de mayo de 2016

¡Madres que pueden ser imitadas!



Hola queridas ¿todo bien? Hoy vamos a hablar de una mujer admirable y que sirve de ejemplo a ser seguido por todas nosotras, pero por sobre todo para aquellas madres que conviven con sus hijos. Ellas los cargan en elvientre, en el corazón y en los brazos. Nadie sueña tanto con el futuro de sus hijos, nadie defiende tanto a sus hijos como ella, nadie ora tantpo por sus hijos como ella.
Hoy veremos el ejemplo de Anra, una mujer que no desistió de ser madre. Deseó con un propósito, y no para una gloria vana.
Ana tiene un sueño legítimo, pero esta siendo postergado. Ella quiere ser madre, pero no puede. Ella es amada por su marido, pero ansía un hijo. Ella pide a Dios, pero la respuesta demora. Ella tenía todos los motivos para desistir ¡pero no lo hizo! Es por eso que vio su sueño ser atendido.
Ana se agarró a su sueño, mientras que todo el mundo trata de disuadirla de esperar un milagro. Su rival Penina la irritaba, haciendola llorar. Su pastor, el sacerdote Eli, mientras ella oraba en el templo, la llamó de alcoholizada porque no discernió que ella estaba derramando su alma delante de Dios.
Siempre van a existir aquellos que miran la circunstanncias en vez de mirar con fe, y esos generalmente son aquellos que nunca llegan a ver las promesas de Dios en su vida.


Pues a nadie le gusta esperar, pero en nuestra espera revelamos cuánto confiamos en las promesas de Él para nuestra vida, quien no está preparado para esperar, no está preparado para disfrutar.
Su marido, Elcana, la instó a renunciar a su sueño de ser madre, diciendo  que él era mejor de que diez hijos para ella. Ana, en cambio, no desistió y continuó insistiendo con Dios hasta que el milagro sucedió en su vida ¿No es así en los días de hoy? ¿Cuántas veces nuestra propia familia nos induce a desistir de nuestros sueños?
Ana fue víctima de la hostilidad de Penina, del engaño de Eli y de la racionalización de Elcana. Pero ella no desiste de esperar en Dios.
Ana es estéril, pero ora por su hijo antes de que él nazca, eso se llama vivir por la fe.
Ana oro por Samuel antes deconcebirlo. Ella dijo: "Por ese niño oro"
Antes de que Samuel fuera engendrado en su vientre, él fue engendrado en su corazón. Antes de ella llorar por el dolor del parto, ella lloró delante de Dios por su hijo.
¿Será que usted madre ha hecho eso? En lugar de llorar por la situación de su hijo, ¿Se ha derramado a los pies de Dios?
Ana es esteril, pero ora; es esteril, pero espera un milagro; es esteril, pero cree en la Palabra y es curada emocional y físicamente. 


Hoy tenemos madres modernas, talentosas, intelectuales, ocupadas,  pero pocas madres de oración. Cuando usted entienda que la oración tiene mucho más poder que todo lo demás, tal vez usted comience a cosechar los frutos de ella y conocerá el poder que ella existe.
Ana no presentó su hijo como un trofeo de su vanidad personal. Ella sabía que Samuel vino de Dios, era de Dios y debía ser consagrado de vuelta para Él. Ella lo prometió a Dios y se lo devolvió a Él. Samuel no fue apenas un gran hijo, sino un gran hombre de Dios, el mayor en su generación. Él fue el mayor profeta, el mayor sacerdote y el mayor juez de su generación.
Precisamos de madres que osen consagrar a sus hijos para Dios.Precisamos de madres que renuncien a sus hijos para realizar los grandes proyectos de Dios. Tal vez el sueño que usted tenía para su hijo es egoísta y carnal, y no tiene coraje de entregarlo en las manos de Dios, simplemente porque no quiere ver los sueños de Dios concretizados, pero sí los suyos.
Ana devolvió a Samuel al Señor en un momento en que podría haber sido justificado con la excusa: Elí estaba demasiado viejo. Los dos hijos de Eli eran hijos de Belial. Esa madre, mientras, fue perseverante en la búsqueda y fiel en la entrega. Dios es soberano en la realización de Su voluntad en leación a nuestros hijos.


Precisamos de madres que insistan con Dios en oración, pero que descansen en la providencia de Dios en relación a sus hijos. Ana entendió que Dios es quien da la vida y quien la quita.
No renuncie de esperar de Dios cosas grandes y nuevas en su vida y en la vida de sus hijos. Él puede hacer que una mujer estéril sea una alegre madre de hijos. Él puede convertir valles en manantiales, lágrimas en cánticos de júbilo, soledad en fiesta, derrota en grandes victorias.
Sueñe los sueños de Dios para la vida de sus hijos. Yo soy madre, y así como Ana, esperé catorce años para que la promesa se cumpliera en mi vida, y oro todos los días para que los sueños de Dios se materialicen en la vida de mi hijo, uno a uno y que Él me dé la visión para que yo pueda incluirme en esos proyectos y no estorbarlo.
Deje su comentario, sea participativa y si quiere deje sus sugerencias de temas que le gustarían que fuesen abordados.
Besos dulces.
Catia Rubim

5 comments:

Eira Marquez dijo...

Me llamó la atencion esta frase: "A nadie le gusta esperar, pero en nuestra espera revelamos cuánto confiamos en las promesas de Él para nuestra vida" y es asi donde muchas personas pierden oportunidades, no saben esperar. Dios no falla y su tiempo es perfecto, Dios no tiene reloj como tenemos en el mundo, mientras pensamos que sus promesas no se cumplen aun o que los sueños tardan en realizarse para Dios simplemente no es nuestro tiempo. No soy madre pero me llamo mucho la atencion esta frase del texto y pienso que se adapta a todos, madres, hijas, en fin hay que saber esperar en Dios.

anays castro dijo...

bueno Dios no falla y no es hombre de mentir por tenemos q confiar en su palbra en las promesas de el por que las personas pierden las oportunidades por no saber esperar gente el tiempo de Dios es perfecto

kike villalba sanchez dijo...

hola , una pregunta tu sabes quien es el dueño de la foto que utilizastes, es que lo necesito para comprarle los derechos

Ana yamileth Robledo. dijo...

El mejor tiempo es el de Dios tenemos que aprender a confiar en el.

Maria Coronel dijo...

Es asi debemos colocar la vida de nuestros hijos en el Altar de Dios...y confiar...

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