
Los seres humanos tienen la costumbre de hacer planes y establecer objetivos, lo que es algo normal y no hay nada malo en eso. El problema surge cuando la persona, muchas veces, no está contenta consigo misma o con lo que tiene y abre espacio a la envidia.
Cuando hablamos de envidia, rápido pensamos: “... que sentimiento tan terrible y carnal...”, pero desafortunadamente existe incluso dentro de las iglesias, en medio de personas que declaran ser cristianas.
Al contrario de lo que muchos piensan, la envidia no es algo vinculado únicamente a las cosas materiales, como tener envidia de carros, casas, dinero, ropas y otras posesiones materiales que la persona desea tener y no les tiene, así es que surge la codicia para otener los bienes ajenos.
Sin embargo, la envidia también se puede manifestar en los bienes que no se tocan, por ejemplo, hay muchos que sienten envidia en relación a las siguientes situaciones:
_ La posición de alguien que ella desea tener.
_ El matrimonio feliz de una amiga.
_ La belleza física de otra mujer.
_ La manera de ser, porque compara su vida con la vida de otra persona y ve en ella todo que le gustaría ser pero no consigue.
_ La atención o cariño que sus amigas reciben y ella no.
_El éxito de otra persona.
Lo peor es cuando la persona no se da cuenta de que ha sido dominada por ese sentimiento maligno y empieza a tener actitudes con la intención de perjudicar y/o sacer fuera de su camino esa persona, diciendo cosas malas a su respecto, o sea, falso testimonio y mentiras en contra de ella.
Amigas, no es algo incorrecto tener las cosas o luchar hasta conquistarlas, pero el error consiste cuando se quiere tener lo que es de los otros, desarollando el sentimiento de envidia, incluso, deseando tener también una determinada cosa y que la otra persona no lo tenga, porque eso también es envidia.
Ten mucho cuidado, porque a veces no vas a darte cuenta, pero es algo que corroe tu interior y lo debes rechazar.
No necesitas tener envidia a nadie, sepas que Dios te ama como eres y vas a conquistar lo que deseas por medio de la fe, disfrutando de mucha felicidad cuando los demás también son bendecidos.
Este es el carácter de la mujer de Dios, es decir, totalmente en contra de la envidia y la codicia,
“...envidias, homicídios, borracheras, orgías y cosas semejantes. Os advierto, como ya en oreviene , los que pratican tales cosas no heredarán el el reino de Dios.” Gálatas 5:21
Espacio “tú decides”:
“Hay una chica que es mi compañera en la obra, siempre todo lo que va a suceder en la iglesia ella esta involucrada, porque le invitan, alguna responsabilidad, algo nuevo para hacer, siempre le piden para hacerlo, hasta parece que no hay nadie másen la iglesia, las personas no se cansan de hacerle muchos elogios, estoy harta, porque eso me molesta mucho. Por qué aunque yo ponga toda mi fuerza, nadie me ve, no me quiero sentir así, pero es algo inevitable. ¿Por favor, qué hago?”




