“Soy nueva en la Obra de Dios como Obrera, y a veces siento resistencia de parte de algunos obreros en la forma de tratarme a mí y los demás que también son nuevos. Nos ven de una manera diferente, si preguntamos algo nos responden de cualquier manera, ¿entiende? A veces necesitamos pedirles algo, o hasta darles algún recado y ellos actúan con desprecio, como si no tuviésemos importancia.”
Hoy vamos hablar sobre como los obreros antiguos reciben y tratan a los nuevos. Como toda actitud tiene un motivo por detrás, entonces vamos a meditar lo que puede provocar ese tipo de comportamiento, que realmente no es bonito, ni agradable, a fin de cuentas todas un día fueron nuevas obreras y con certeza no les gustaría de recibir ese tipo de tratamiento que leímos encima.
¿Cuál es la raíz que lleva a una obrera antigua a depreciar o “no” aceptar a la nueva tratándola con indiferencia?
Puede ser celos, inseguridad, o hasta mismo orgullo, es eso mismo.
Celos de ver que están entrando nuevas siervas y que ella tal vez no va hacer el centro de atención;
Inseguridad, pues comienza a pensar que otra puede tomar sus responsabilidades y tiene miedo de perder.
O por ultimo tiene orgullo, usted siente que alguien está invadiendo “su” espacio, cree que es mejor o superior, que sabe más, que la nueva no se puede comparar a usted, y que no merece estar allí.
Eso es falta de consideración con el Espíritu Santo, pues si El escogió ¿quién es usted para no aceptar, despreciar o tratar mal?
Por lo contrario, si usted es una mujer espiritual, usted va dar la bienvenida a la nueva obrera, le va a enseñar, la apoyara y hacer con que ella se sienta querida y amada, pues es un placer cuando vemos el ejercito de Dios crecer, y una alegría cuando alguien es bendecido, ese es el espíritu que todas deben tener, pues ese es el Espíritu de Dios.
Tarea: Amigas, ustedes van a ver sus actitudes en relación a las nuevas obreras. A partir de ahora usted se va acercar aquellas que tienen poco tiempo sirviendo a Dios y va a recibirlas con amabilidad. Muestre el amor de Dios a ella, colóquese a disposición para ayudarlas y enseñarles, además agarre el nombre de ellas para orar y escriba aquí en los comentarios “Yo estoy orando por la obrera “y”.
Es eso que ellas esperan de usted y es eso que usted debe dar a ellas. Esas obreras la verán como una madre espiritual y nunca más van a olvidarse de usted, tal vez mañana ella podrá ser la esposa del pastor de su iglesia, nunca se sabe.
Quedo esperando, gustaría que todas hiciesen la tarea, vamos en la fe.




