Hoy quiero compartir con vosotras algo muy especial que he vivido a lo largo de los años.
¿Cuántas veces se presentan los problemas, las malas noticias llegan y la persona se desespera y queda angustiada, deprimida, piensa que no hay una salida y que no podrá soportarlo?
Nadie está exento de pasar por un problema, recibir malas noticias o ser mal interpretada, la diferencia está en la dependencia de Dios.
O elijes doblar las rodillas y orar, o te desesperas y sufres por no depender de la intervención de Dios y pensar que todo está perdido.
Cuantas situaciones han sucedido en mi vida, en que parecía que no había ninguna forma de invertir las cosas, pero la oración hizo que pasara lo imposible.
Es tan maravilloso cuando oramos y Dios mueve todas las piezas y ver la respuesta en lo que parecía no haber salida.
No te olvides que hay una batalla constante entre la luz y las tinieblas y sólo la fuerza de la oración puede disipar el mal y mover la poderosa mano de Dios, tú no lo puedes ver, pero los ángeles de Dios están trabajando en tu favor.
Amiga, si estás pasando por una situación difícil, parece que el mundo se derrumbó en tu cabeza, ora, no te dejes caer, dóblate sólo para orar y nunca para llorar, mantente firme y fuerte, la respuesta vendrá, ¿lo dudas?
Yo dudo que la respuesta no llegue ...
Isaías 26:4




